
Las prácticas pedagógicas son eficaces, cuando el docente logra ejercitar y desarrollar competencias cognitivas superiores en los estudiantes, permitiendo así la apropiación de los aprendizajes deseados. Estas prácticas de caracterizan por la claridad del docente respecto de qué se debe enseñar, para qué se enseña y cómo se debe enseñar. Así estas clases de distinguen por su adecuada planificación y organización en función de objetivos a lograr; por el dominio conceptual y didáctico del profesor; por el protagonismo dado a los estudiantes en el proceso de acceder y usar el conocimiento, por la atención pedagógica a la diferencia de capacidades y ritmos de los estudiantes; por el buen uso del tiempo y los recursos didácticos; por la instalación de un ambiente positivo para aprender; por las altas expectativas que expresan los docentes sobre las capacidades y posibilidades de los estudiantes y , por el compromiso y motivación del docente por enseñar, entre otros.